| Volviendo de Fuentes Claras. Al fondo la Ermita de Los Navarros. |
¡Qué día más completo! No pudimos hacer más cosas en menos tiempo.
El viaje en el autobús fue muy rápido porque fuimos por la Autovía Mudéjar y apenas nos costó 45 minutos recorrer los 73 km que separan Teruel de Fuentes Claras. Además, como nos repartieron unas piruletas ANTI-mareo, estuvo "chupao".
Nada más entrar al pueblo cogimos una pista que enseguida nos llevó al recinto de la Ermita. ¡Ya estábamos allí y lucía el sol con fuerza!
Aparte de los profes, contamos con la ayuda de padres y madres, en nuestro caso con Mª Carmen y Raquel, que nos ayudaron muchísimo durante el viaje.
Primero tuvimos una gymkana en la que el objetivo era pasar 12 PRUEBAS y recolectar palabras para formar una frase. Para ello estábamos en diferentes equipos con los niños del colegio. Al final de las pruebas el tiempo se volvió contra nosotros y nos echó unas gotillas de agua lo suficientes para tener que resguardarnos en la Ermita.
Una vez dentro, dimos nuestro homenaje a la Virgen de los Navarros, ofreciéndole nuestras oraciones, cantos, peticiones y ofrendas.
Afuera, el tiempo no daba su brazo a torcer y seguía amenazante, por lo que tuvimos que montar un improvisado restaurante en la Ermita y comer todos juntos con la Virgen.
Después de comer la Virgen debió de interceder y el tiempo mejoró, pudimos salir al recinto de la ermita y comenzar nuestra tarde de juegos cooperativos: balón tiro, escondite, bomba, polis y cacos, volleyball... ¡Disfrutamos un montón!
"¿Por qué no vamos hasta el pueblo a ver la fuente?", propusimos. "No queda muy lejos, podemos ir andando.¿Qué os parece?" "¡Genial!", gritamos todos.
¡Al año que viene repetimos!






